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LA MASACRE DEL 6 DE OCTUBRE

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Por Leonardo Zaleta

Cronista de Poza Rica

Siendo gobernador del estado Antonio M. Quirasco, la contienda electoral por la presidencia municipal en 1958 tuvo un abanderado cuya figura creció desaforadamente: el Dr. Fausto Dávila Solís, postulado por el Partido Demócrata Pozarricense que presidía el Dr. Francisco Villa Rentería (hijo del Centauro), Primitivo Cáceres y María Engracia González.

Al enfrentamiento concurrió el sindicato petrolero célula del PRI, que propuso al trabajador Manuel Salas Castelán, exsecretario general de la Sección 30.

Se sumó como factor beligerante el grupo de unidad y defensa sindical “Gregorio L. González”, encabezado por Adolfo Ponce Osorio, que pretendía acabar con el poderío del superintendente Jaime J. Merino y el líder Pedro Vivanco García.

En este frente estaban integrados cuadros valiosos y con vasta experiencia sindical como Rafael Suárez Ruiz, exsecretario general del STPRM. Los licenciados Hugo Díaz Morales, de Papantla, Genaro Jongitud Lara y Mario Pavón Flores, autor del libro “El A, B, C, de la huelga”. Todos ellos considerados “gente de izquierda”, unos socialistas, otros marxistas, otros trotskistas.

Pero había en la oposición otros organismos imbricados: el Comité Pro-Derechos Cívicos del Pueblo de Poza Rica que encabezaba desde 1957 el experimentado profesor Isidro Capitanachi Pancardo, Ranulfo Mercado, Ramón Aguirre, Froylán Franco y otros; la filial de la Coalición Nacional Revolucionaria presidida por Pablo Gómez Domínguez y María Felisa Astiax.

El hartazgo hizo concurrir, espontánea y entusiastamente, a la sociedad civil: maestros, empleados, pequeños comerciantes, profesionistas, dirigentes de colonias, jóvenes, amas de casa, estudiantes, etc. Las actividades del grupo contestatario recibían difusión a través de órganos informativos como “El Porvenir”, “La voz de Poza Rica”, “Acción” y otros.

Desde el 27 de septiembre se midieron las fuerzas. Los partidarios del Dr. Dávila organizaron un mitin que a pesar de un torrencial aguacero resultó muy concurrido y combativo.

El domingo 5 de octubre fue obvio el despliegue de artimañas empleadas por el partido oficial para impulsar la votación de su candidato, hasta que por la tarde avizorando la votación adversa comenzó el descarado robo de urnas.

Al día siguiente se anunció una marcha de protesta contra el fraude electoral. Por la tarde, a las 17:30 hrs., la manifestación partió de la casona ubicada en la Av. Juárez No. 3 de la colonia Tajín, que servía de cuartel general a los davilistas.

Los 10 mil manifestantes recorrieron las principales avenidas del centro de la ciudad lanzando denuestos a las autoridades y al grupo en el poder. Cargaban dos féretros de cartón negro con la leyenda: “Merino” uno, y Constitución”, el otro.

Fue cortado el suministro de energía eléctrica aproximadamente a las siete de la tarde cuando ya obscurecía. Ahí fue donde los maderos con pancartas se transformaron en antorchas. Conforme la gruesa columna desfilaba frente a las oficias del PRI, los ánimos se enardecieron, y el espectáculo fue impresionante frente al local sindical.

Consigna don Sinesio Capitanachi en su obra: “…a las cinco y media de la tarde llegó un automóvil al edificio de la Sección 30 y el chofer bajó del automóvil una pesada caja y otras más pequeñas…”. Un testigo que pidió no ser identificado recuerda: “Al mediodía, unos desconocidos introdujeron al edificio sindical dos cajas de madera, una larga y otra corta, que estaban pesadas por lo que supusimos que traían armas. Según se supo después, eran agentes de la Policía Judicial que vinieron de Xalapa, a “dar protección”. Permanecieron discretamente en el sindicato”.

“Ese lunes trabajamos todo el día, había muchos funcionarios, todos andaban preocupados. Cuando los manifestantes llegaron frente al edificio quisieron abrir las puertas pero no se pudo. Las antorchas y los gritos nos asustaron, la verdad. Comenzaron a aventar piedras y quebraron  los vidrios. Don Eleazar -aconsejado por algunos- llamó al VII Batallón para que nos vinieran a ayudar, esperando que al ver a los soldados se aplacara todo. Fue cuando los de la Judicial comenzaron a disparar con metralleta contra la gente, desde el segundo piso donde estábamos. Abajo, cuando cayeron los primeros muertos y heridos, la gente gritó enloquecida y empezó a correr hacia el parque por la calle y el callejón que había al lado del sindicato. A los pobres les dispararon por la espalda”.

Al llegar al parque Juárez, los policías, agentes secretos y judiciales, masacraron a la muchedumbre. Cuando el Ejército llegó se sumó a la represión. Cientos de cadáveres fueron recogidos y subidos a camiones de Pemex. Cientos fueron los desaparecidos; decenas de heridos fueron auxiliados en casas particulares.

Los cadáveres identificados fueron: Consuelo Marroquín Gayoso, Ernesto Herrera, Ubaldo García Hernández, Carlos Ugalde García, Mario Trejo Candia de 19 años, y el niño de tres Antonio López Ruiz. Los heridos frente a la Sección 30 fueron: Rufino Rodríguez Guerrero, Mario Burgeois, Raymundo Sosa, y otras personas no identificadas. Dos heridos fallecieron el día 8: el trabajador jubilado Arturo Terán García y Eleuterio Ugalde. Los heridos en el parque Juárez fueron: Pedro Montiel, Alfonso Flores, Raymundo Sosa, Encarnación Amador, César Mendo Morales, Luis Fortiel, Victoria Lizardi Vargas, Carlos Márquez, Antonio Gómez Guzmán, Agustín Zaragoza, Agustín Sánchez Córdoba, Ernesto Herrera Zavala y Julio Montiel.

Entre los políticos de alto rango en Xalapa, Merino era un personaje incómodo pero estaba respaldado por don Antonio J. Bermúdez, director de Pemex. Lo consideraban un “gobernadorcito”. Pemex proporcionaba cemento, tubería y otros materiales, a grupos, instituciones y comunidades de la región. Construía puentes, escuelas, pavimentaba. Nadie iba a Xalapa, iban a ver a Merino. No es difícil que en estos acontecimientos los infiltrados tuvieran la consigna de provocar el zafarrancho.

Merino se enfureció cuando fue informado. El derramamiento de sangre echaba por tierra sus aspiraciones para ocupar la dirección de Pemex en el gabinete de López Mateos, toda vez que tenía a su cargo el distrito más productivo de toda la república, y había cuidado la recepción al candidato presidencial con ”una organización perfecta como no la hubo en toda la campaña”, calificó Justo Sierra, secretario del candidato.

Pero después de este “error político” prefabricado, que sus adversarios le atribuyeron, sabía que sus días estaban contados. “La masacre del 6 de octubre” fue una noticia que conmocionó a todo el país y la condena social se multiplicó en todos los niveles. El presidente López Mateos satanizó a Merino, no había empatía.

Nunca se sabrá el número de muertos porque muchos cadáveres fueron incinerados en las calderas de la refinería y otros sepultados clandestinamente en El Súchil, perteneciente al cercano municipio de Venustiano Carranza, Puebla; tampoco el de heridos y desaparecidos. No hubo culpables, no hubo justicia. Sobre este capítulo, Poza Rica aún no logra hacer las paces con su pasado.

Pie

Protesta exigiendo justicia para los mártires del 6 de octubre y un Consejo Municipal.

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Ordenar para invertir: Rocío Nahle

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Ordenar para invertir: Rocío Nahle

En la administración pública, pocas decisiones son tan visibles como la compra de activos, pero pocas son tan determinantes como la depuración de lo que ya no sirve.

No es minúsculo el reto que se ha planteado la gobernadora Rocío Nahle García, porque no es solo una política de ajuste, sino en sostenerla en el tiempo.

El proyecto lo tiene claro: ordenar el presente es, en el fondo, una forma de financiar el futuro.

“Llegamos a ordenar” y “orden, orden, orden”, han sido las frases más enunciadas de la primera mujer gobernadora.

Y en #Veracruz, ambas rutas están ocurriendo al mismo tiempo y revelan una lógica de gobierno que va más allá de la simple adquisición: una reestructura basada en eficiencia y disciplina financiera.

Por ello, mientras Rocío Nahle incorpora helicópteros, ambulancias, pipas y equipo especializado para atender emergencias, seguridad y servicios públicos, también reconoce un problema estructural acumulado durante años: miles de vehículos inservibles, abandonados o convertidos en chatarra que, lejos de representar patrimonio, generan gasto constante.

La normativa obliga a mantener aseguradas estas unidades y cubrir obligaciones fiscales como la tenencia, aun cuando no estén en operación. Es decir, el gobierno paga por activos que no sirven.

Y es ahí donde la disciplina financiera deja de ser discurso y se convierte en acción: identificar el problema, cuantificarlo y tomar decisiones para eliminar esa carga.

La ruta elegida —dar de baja estos bienes con autorización del Congreso y llevarlos a subasta— no sólo limpia inventarios, también libera recursos. Es una medida que, en términos administrativos, implica pasar de un modelo de acumulación pasiva a uno de gestión activa del patrimonio público.

Hoy en #Veracruz se puede observar una lógica, que gobernar también es ordenar lo que nadie quiso atender.

 

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El rescate que incomoda: deuda, poder y memoria corta

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El rescate que incomoda: deuda, poder y memoria corta

Astrolabio Político

Por: Luis Ramírez Baqueiro

Quien nada arriesga, nada tiene derecho a esperar”. – Friedrich von Schiller.

En #Veracruz, la historia financiera reciente no se explica sin un capítulo que todavía duele: la bursatilización de las participaciones federales municipales. Un mecanismo vendido como solución inmediata, pero que terminó convirtiéndose en una camisa de fuerza para 199 ayuntamientos. Hoy, ese pasado regresa al centro del debate, no por nostalgia, sino por la decisión de la gobernadora Rocío Nahle García de desmontar —de una vez por todas— uno de los engranajes más perversos de la ingeniería financiera estatal.

Conviene recordar el origen. Bajo el gobierno de Fidel Herrera Beltrán y operado con precisión quirúrgica durante la administración de Javier Duarte de Ochoa, el esquema de bursatilización ofreció a los municipios liquidez inmediata a cambio de comprometer ingresos futuros. Era, en términos simples, hipotecar el mañana para sobrevivir el presente. El problema no fue solo el instrumento financiero, sino el contexto: opacidad, tasas elevadas y una cadena de intermediarios que hicieron de la deuda un negocio redondo.

Los resultados están a la vista: ayuntamientos que, en muchos casos, ya pagaron dos veces el valor original del crédito y siguen atrapados en una espiral que limita su capacidad de inversión. Calles sin pavimentar, servicios deficientes y presupuestos atados a decisiones tomadas hace más de una década. Esa es la herencia real de la “ingeniería financiera” que hoy algunos pretenden olvidar.

Ahí es donde entra la actual administración estatal. Lo que está en marcha no es una ocurrencia ni un acto de voluntarismo político: es una estrategia integral de saneamiento. Desde el inicio de su gestión, Nahle García apostó por una premisa elemental pero poco practicada: no gastar más de lo que se tiene. Bajo ese principio se han implementado medidas que, aunque poco espectaculares, resultan estructurales: depuración de nómina, eliminación de “aviadores”, disciplina presupuestal, revisión de pasivos y renegociación de intereses.

Pero el punto de quiebre está en el siguiente paso: intervenir en el esquema de bursatilización municipal. La propuesta —tan técnica como políticamente disruptiva— consiste en que el gobierno estatal adquiera la deuda que hoy está en manos de tenedores privados, para reestructurarla bajo condiciones más favorables y liberar a los municipios de esa carga asfixiante.

No es menor. Significa arrebatarle a los mercados financieros un negocio de largo plazo y devolver margen de maniobra a los ayuntamientos. Significa, también, que el Estado asuma un rol activo donde antes predominaba la lógica de la intermediación privada.

La reacción de la oposición era previsible. PAN y PRI cuestionan costos, sospechan intenciones y lanzan preguntas que, en el fondo, evitan una más incómoda: ¿quién creó el problema? Porque el debate no puede aislarse del origen. Fueron justamente esos grupos políticos los que, en su momento, avalaron o diseñaron los mecanismos que hoy mantienen atados a los municipios.

El argumento de que “le costará caro al Estado” merece matices. ¿Más caro que seguir transfiriendo recursos durante años a esquemas financieros que ya se han cobrado varias veces? ¿Más oneroso que perpetuar la dependencia de los municipios frente a contratos que no controlan? El costo real no está solo en pesos, sino en oportunidades perdidas.

Por supuesto, no hay soluciones mágicas. El rescate implica riesgos, exige transparencia y demanda una ejecución impecable. Pero también abre una posibilidad inédita: que los municipios recuperen capacidad de inversión, que el dinero público deje de alimentar inercias financieras y que la deuda deje de ser un instrumento de control político y económico.

Lo que realmente está en juego no es solo un esquema financiero, sino una forma de entender el poder. Durante años, la deuda fue utilizada como palanca de sometimiento: quien controla el flujo, controla la decisión. Desmontar ese modelo implica redistribuir poder hacia lo local, hacia los ayuntamientos, hacia la obra pública tangible.

Por eso incomoda. Porque rompe inercias. Porque exhibe excesos pasados. Y porque demuestra que, con orden y voluntad política, incluso los problemas más enraizados pueden enfrentarse.

La pregunta de fondo no es cuánto cuesta rescatar a los municipios. La pregunta es cuánto le ha costado a Veracruz no hacerlo antes.

Al tiempo.

[email protected]

X” antes Twitter: @LuisBaqueiro_mx

 

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Día Mundial del Libro

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Al Mtro. Juan Nicolás Callejas Roldán

Con inmodificable afecto

 

Poza Rica, Ver. (Vanguardia de Veracruz).- Qué bueno que este día se dedicó al libro, y tratando de impulsar la lectura debemos tener presente que los libros no muerden, hay que acercarnos a ellos, los libros nos cultivan, nos sensibilizan, nos orientan, nos preparan y nos aclaran la visión del mundo y de la vida; ¡¡cuántas frases sugestivas hay al respecto!!: “No leo para saber más, sino para ignorar menos”, “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”, “Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora” … “No lees porque no sabes o no sabes porque no lees”, “Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres”… Los libros nos enseñan que se puede aprender del pasado, que se puede soñar con el futuro, pero que se debe vivir en el presente. Un libro puede sintetizar una época y develar el alma de una sociedad.

Aprovecho este Día del Libro para prestigiar la imagen de un célebre escritor que a través de la historia arbitrariamente es juzgado, me refiero a Nicolás Maquiavelo, quien fue diplomático, filosofo, político y escritor florentino, fundamentalmente en el renacimiento y considerado el padre de la ciencia política moderna, su obra más brillante fue “El Príncipe”; actualmente a este gran personaje algunos lo identifican como un hombre perverso, sin escrúpulos, nada de eso es cierto. El analizó el poder realista, separando la política de la moral tradicional; le adjudican la frase “El fin justifica los medios”, frase que nunca escribió. Por esta razón, entre otras, debemos leer para no decir lo que otros dicen, que, aunque se repita mil veces, siempre será una mentira o una falsedad.

Ahora, en esta fecha, en este día dedicado a la cultura ¿Deseas que te recomendemos un libro? Con gusto lo haremos. Además de la Biblia y el Quijote de la Mancha, te agregamos: Un son que canta en el río, El Corazón de Piedra Verde, Siddhartha, Sinuhé el egipcio, El llano en llamas, El principito, Más cornadas da el hambre, Casi el paraíso, Los renglones torcidos de Dios, El padrino, El casco de botella y, por supuesto, a esta breve sugerencia agregamos, La Historia de Alois Walterio (Un enlace con la vida extraterrestre) de mi autoría.

¿Quieres leer un libro y no lo tienes?

Festejemos el Día del Libro haciéndotelo llegar, sólo por este día, felicidades a todos los escritores y a todas las editoras.

 

Cordialmente

Rafael Martínez Zaleta

[email protected]

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