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UNA MIRADA A NUESTRA HISTORIA. RECORDANDO UNA TRAGEDIA.

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Por Wallo Herrera Román.

Del archivo de Leonardo Zaleta.

Cronista de la ciudad.

El 14 de Agosto de 1966 fue domingo. Un intenso calor elevaba la temperatura hasta los 40°C; la canícula golpeaba sin piedad la región norveracruzana.

Era mi día de descanso laboral, y dije a mi familia: “Nos vamos a la playa”. En esas fechas tenía dos hijos pequeños: Edgar, inquieto y travieso de 5 años, y Oziel de 4, distraído y por consecuencia propenso a los accidentes. Después de disfrutas las playas de Tecolutla, “pasaremos a Gutiérrez Zamora -les dije-, porque ahí vamos a tener un encuentro amistoso con la selección de futbol del lugar”. Este deporte me apasiona; desde pequeño lo practiqué en Mata Redonda de dónde llegue a estas tierras a finales de 1955. Tuve el honor de representar a esta ciudad en campeonatos estatales, y al Estado de Veracruz en un evento nacional.

La hora de la cita: la una de la tarde, en el terreno de juego. Ese día en la tele programaron el clásico Chivas–Guadalajara; el tiempo transcurría y no llegaba nadie, el equipo contrario ya se encontraba listo en espera de nosotros. En ese momento llega un aficionado y me pregunta por mis compañeros a lo que respondo “no han llegado”, y me contesta “ni llegarán, acaba de ocurrir una catástrofe en el distrito industrial, hubo una explosión y un gran incendio que desapareció la refinería completita, la población se salió de sus casas huyendo hacia los cerros cercanos, algunos se fueron a Papantla buscando ponerse a salvo”.

De inmediato pensé en mi familia y di la orden de subirse al carro porque a toda prisa regresaríamos a  Poza Rica. En el trayecto, vine pensando en la magnitud de la tragedia porque para mí, lo escuchado era una tragedia que afectaba a toda la población. PEMEX era y sigue siendo el motor que alimenta a esta gran ciudad.

En esa fecha Gustavo Díaz Ordaz era nuestro presidente; en Pemex, el Director General era un ilustre tuxpeño Don Jesús Reyes Heroles, la presidencia Municipal la encabezaba el Ing. Luis Vázquez O’Farril.

Al fin llegamos. Los comentarios ciertamente eran alarmantes. El lunes  me puse en contacto con mi compadre Marcos Castillo, compañero de trabajo, transitorio como un servidor, vivía como a 300 metros del área siniestrada en el boulevard Lázaro Cárdenas, estaba adscrito al departamento de Seguridad Industrial, le pregunte lo sucedido contestándome “ Ahí te va compadre”:

“Era como la una de la tarde con 45 minutos, estaba comiendo cuando escuché una explosión y en seguida el característico ruido de una fuga de gas. Salí de inmediato a la banqueta, cuando se escuchó una explosión y se desató el incendio, los ficús grandes del frente de mi casa se mecieron con la onda de choque que provocó la explosión; agarré mi cámara fotográfica y corrí sin parar hasta el interior del distrito, donde estaba el incendio en toda su magnitud; empecé a tomar fotos y ayudar en lo que se pudiera. Con la intervención de los bomberos al mando del capitán Alfonso de Lucio y trabajadores, se logró controlar medianamente el incendio.

Al día siguiente –continúa Marcos-, fue lo más interesante: una ola de funcionarios locales y nacionales hicieron acto de presencia; fue en ese día cuando compañeros de trabajo del compresorista Fortino Yáñez Zaleta, dijeron que este se encontraba de turno y al momento de la explosión les dijo, que había que cerrar las válvulas macho, para cortar el abastecimiento de gas, a lo que sus compañeros le contestaron que no lo hiciera porque era demasiado peligroso en ese momento. “Puede volar Poza Rica” exclamó Fortino, y corrió hacia las válvulas no alcanzando a cerrarlas ya que la explosión lo sorprendió en ese momento, dejando su cadáver estampado sobre un cuartito cercano. Así terminó la vida de un héroe anónimo de esta ciudad.

“Ese mismo 15 de agosto se confirmó lo que en un principio se creía: había explotado la línea proveedora de gas del Bombeo Neumático del Ramal a los pozos San Andrés; una línea que trabajaba a una presión de 42kg/cm2. La línea que explotó era un tramo para la llegada a compresoras que, provisionalmente se había habilitado con una tubería de 10” de diámetro, que se encontraba en desuso, ya que la línea original estaba programada para ser montada en uno de los raks de tuberías existentes en el interior del distrito, era cuestión de días; la destrucción causada por la explosión y el incendio fue de tal magnitud que destruyó por completo la Estación de Bombeo Número 4, la Subestación Eléctrica, la Casa de Bombeo de Aceite de Absorción, las Torres de Enfriamiento 2 y 4, la Planta Eléctrica y Plantas de Absorción, Casa de Compresoras Número 2, Refrigeración, Oficinas, Talleres, Laboratorio Físico, de gas y Analítico.

“Una observación interesante al respecto es que el día viernes, dos días antes de la tragedia, el Ing. Jesús Vitela Valadez y yo, acordamos probar un aparato de alta tecnología que había llegado al departamento y servía para medir el espesor de las tuberías, precisamente en el entronque de esa tubería decidimos probarlo, con una lija limpié la parte del tubo donde íbamos a colocar el aparato, procede el Ing. Vitela a tomar la lectura y asombrado voltea y me dice “Vámonos de aquí Marcos, esto puede explotar”, el espesor era muy bajo para los 42kg/cm2 que manejaba, inmediatamente nos fuimos, el Ingeniero Vitela lo reportó a la jefatura contestándole, “En estos días lo cambian”.

“Fueron días de intenso trabajo. Llegó el Ingeniero Manzanilla Sheaffer, con todo su equipo de ingenieros especialistas en su ramo; lo mejor de la corporación de la Gerencia de Proyectos y Construcción en trabajo de campo estaba presente. ¡Llegó la GPC. Cabrones!! Háganse a un lado nosotros lo vamos arreglar, así exclamaban algunos obreros prepotentes que los acompañaban. Conocimos gente muy valiosa como el Ing. Jorge Villarreal Villarreal, el Ing. Hugo Avalos Figueroa, en fin, puros especialistas en su profesión. Villarreal era catedrático en la UNAM, murió en un accidente automovilístico con su familia rumbo a Acapulco, era un hombre altruista, como ejemplo diré a ustedes que, a Juanito, un muchacho humilde, de 14 años, que llegó a pedir trabajo le dijo “estas muy chico no te puedo ayudar”. A tanto insistir le dice: “Está bien, debes traer tu bicicleta, te quedas de repollo, a sacar copias y lo que se necesite”. Al conocer su situación por la que no estudiaba le ofrece ayuda, se lo lleva a vivir a su casa en la capital, lo pone a estudiar y lo inscribe en la Universidad convirtiéndose en Ingeniero Civil”.

Así de esta forma, fue transcurriendo el tiempo, con anécdotas interesantes. La reparación seguía avanzando, la orden de reanudar el bombeo a la capital era prioritaria y representaba el primer reto, en 15 días se construyó una casa de bombas provisional, contigua al área de Agencia de Ventas, y estaba restablecido el bombeo a México. Aclaro que el temor a otra tragedia estaba presente en la mente de los trabajadores; para esos días un servidor de ustedes, Walo Herrera, ya estaba comisionado para trabajar en la GPC, tenía de compañero a Zenén Olvera Capitanachi (+) “el malas” de cariño.

Los días subsiguientes a la explosión miles de trabajadores se encontraban laborando en la reparación; como 10 días después oímos una explosión, salimos de la caseta y nos paramos en le banqueta para saber de qué se trataba, cuando vamos viendo el montón de gente corriendo y lo peor del caso que hasta ingenieros iban en la procesión, la encabezaba un proyectista de la GPC de apellido Bujanos, extiendo los brazos en señal de alto para preguntar qué pasaba. Bujanos nos ignora, y juro a ustedes que aún tengo en mi mente ese rostro contraído y deformado por el miedo, volteo, veo a mi compañero Zenén, y le digo: “vámonos que esta cabrona la cosa”, de inmediato también corrimos detrás de ellos sin parar hasta llegar a la puerta que se encuentra frente al actual mercadito de “Portales”.

Le pregunto a Zenén porqué corremos y me contesta “yo únicamente te seguí”, preguntamos a los presentes y nos dijeron que otra línea de gas había explotado. Nos regresamos a nuestra caseta, y al rato llegó mi compadre Marcos. “Qué pasó compadre” le preguntamos, “la línea que explotó el domingo, la fuga fue de 5 minutos y ya viste lo que causó, esta línea que acaba de explotar fue en la planta CR-TV es igual a la del ramal de San Andrés, pero ésta es, la del ramal de los pozos Miquetla y duró 15 minutos en ser controlada, cuando explotó.

Salí a ver de qué se trataba, al mismo tiempo salió el Ingeniero Juan Granados Villanueva, y me pregunta, “¿Que fue Marcos?”, “la CV el ramal a Miquetla” le contesté, y corrimos de inmediato al lugar de la explosión; le pido a un trabajador que consiga unas mascaras para el gas, rápidamente nos las entrega y nos metemos a cerrar las válvulas para controlar el suministro de gas, la nube que se formó era muy grande y se movía rumbo a Coatzintla, a dónde salieron trabajadores a pedirles a los habitantes del lugar que apagaran estufas y todo tipo de lumbre y que salieran de sus hogares, ya que podía generarse una explosión más fuerte que la del domingo.

Así de alarmante fue el otro evento. El último episodio del incendio, ocurrió días después, cuando el Ingeniero Vitela, acompañado de varios trabajadores, en los que iba el contador Quintana, que en ese tiempo era estudiante y trabajaba en sus vacaciones, realizaban una inspección en las alturas de una planta siniestrada; una descarga de gas intempestiva se presenta y ellos sin mascara, los ayudantes corren. Vitela no puede y cae víctima del letal gas, dice mi compadre “Alcanzo a ver a Vitela tirado, y sin mascara alguna me subo por Vitela y a puro lomo lo bajo, para esto el capitán De Lucio también se había dado cuenta, y me sale por el otro lado con la camioneta con sirena abierta y lo subimos para llevarlo al hospital.

El Ingeniero Vitela, fue un tipo dedicado y responsable en su trabajo, era valiente y arrojado en los eventos peligrosos, también fue un héroe anónimo de esta ciudad, fue comisionado por Petróleos Mexicanos para socorrer en 1985 a los habitantes de la capital del país, durante el terremoto, ahí murió cuando un vehículo que circulaba por un paso a desnivel, cayó sobre la camioneta del ingeniero Jaime Vitela (+).

Al Ing. Vitela Valadez tuve la fortuna de tratarlo; era originario del Estado de Durango, muy profesional, responsable, y dedicado a su familia, este fue el triste final de nuestro héroe, fue esposo de la Sra. Ireri Carranza Willy, hija del Sr Jesús Carranza Marín,  Presidente Municipal de esta ciudad 1967-1970. Fue padre de 4 hijos, 2 varones y 2 mujercitas, a la edad de 18 años fallece uno de sus hijos varones. Han pasado 51 años de esta tragedia, y necesario era narrarla nuevamente, por 2 razones: una, para que las generaciones nuevas la conozcan, y la otra, para conocer algunos sucesos que en su tiempo se omitieron.

Las fotografías son inéditas proporcionadas y tomadas por el inquieto, valiente y arrojado Ing. Marcos Castillo Ponce, con quien compartí muchos años como trabajadores del Departamento de Dibujo, y compadres de grado en la vida real, desconozco que fue de la pequeña hija de Fortino Yañez Zaleta con la que aparece en la fotografía.

A todos ellos les dedico mi admiración y respeto, y a quienes lean estas líneas el mejor deseo para que esta migaja de la historia, esta crónica narrada de manera sencilla, les agrade y enriquezca el conocimiento sobre una tragedia de enormes dimensiones que conmovió a toda la sociedad pozarricense y a la nación entera.  (Agosto del 2017).

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Ordenar para invertir: Rocío Nahle

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Ordenar para invertir: Rocío Nahle

En la administración pública, pocas decisiones son tan visibles como la compra de activos, pero pocas son tan determinantes como la depuración de lo que ya no sirve.

No es minúsculo el reto que se ha planteado la gobernadora Rocío Nahle García, porque no es solo una política de ajuste, sino en sostenerla en el tiempo.

El proyecto lo tiene claro: ordenar el presente es, en el fondo, una forma de financiar el futuro.

“Llegamos a ordenar” y “orden, orden, orden”, han sido las frases más enunciadas de la primera mujer gobernadora.

Y en #Veracruz, ambas rutas están ocurriendo al mismo tiempo y revelan una lógica de gobierno que va más allá de la simple adquisición: una reestructura basada en eficiencia y disciplina financiera.

Por ello, mientras Rocío Nahle incorpora helicópteros, ambulancias, pipas y equipo especializado para atender emergencias, seguridad y servicios públicos, también reconoce un problema estructural acumulado durante años: miles de vehículos inservibles, abandonados o convertidos en chatarra que, lejos de representar patrimonio, generan gasto constante.

La normativa obliga a mantener aseguradas estas unidades y cubrir obligaciones fiscales como la tenencia, aun cuando no estén en operación. Es decir, el gobierno paga por activos que no sirven.

Y es ahí donde la disciplina financiera deja de ser discurso y se convierte en acción: identificar el problema, cuantificarlo y tomar decisiones para eliminar esa carga.

La ruta elegida —dar de baja estos bienes con autorización del Congreso y llevarlos a subasta— no sólo limpia inventarios, también libera recursos. Es una medida que, en términos administrativos, implica pasar de un modelo de acumulación pasiva a uno de gestión activa del patrimonio público.

Hoy en #Veracruz se puede observar una lógica, que gobernar también es ordenar lo que nadie quiso atender.

 

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El rescate que incomoda: deuda, poder y memoria corta

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El rescate que incomoda: deuda, poder y memoria corta

Astrolabio Político

Por: Luis Ramírez Baqueiro

Quien nada arriesga, nada tiene derecho a esperar”. – Friedrich von Schiller.

En #Veracruz, la historia financiera reciente no se explica sin un capítulo que todavía duele: la bursatilización de las participaciones federales municipales. Un mecanismo vendido como solución inmediata, pero que terminó convirtiéndose en una camisa de fuerza para 199 ayuntamientos. Hoy, ese pasado regresa al centro del debate, no por nostalgia, sino por la decisión de la gobernadora Rocío Nahle García de desmontar —de una vez por todas— uno de los engranajes más perversos de la ingeniería financiera estatal.

Conviene recordar el origen. Bajo el gobierno de Fidel Herrera Beltrán y operado con precisión quirúrgica durante la administración de Javier Duarte de Ochoa, el esquema de bursatilización ofreció a los municipios liquidez inmediata a cambio de comprometer ingresos futuros. Era, en términos simples, hipotecar el mañana para sobrevivir el presente. El problema no fue solo el instrumento financiero, sino el contexto: opacidad, tasas elevadas y una cadena de intermediarios que hicieron de la deuda un negocio redondo.

Los resultados están a la vista: ayuntamientos que, en muchos casos, ya pagaron dos veces el valor original del crédito y siguen atrapados en una espiral que limita su capacidad de inversión. Calles sin pavimentar, servicios deficientes y presupuestos atados a decisiones tomadas hace más de una década. Esa es la herencia real de la “ingeniería financiera” que hoy algunos pretenden olvidar.

Ahí es donde entra la actual administración estatal. Lo que está en marcha no es una ocurrencia ni un acto de voluntarismo político: es una estrategia integral de saneamiento. Desde el inicio de su gestión, Nahle García apostó por una premisa elemental pero poco practicada: no gastar más de lo que se tiene. Bajo ese principio se han implementado medidas que, aunque poco espectaculares, resultan estructurales: depuración de nómina, eliminación de “aviadores”, disciplina presupuestal, revisión de pasivos y renegociación de intereses.

Pero el punto de quiebre está en el siguiente paso: intervenir en el esquema de bursatilización municipal. La propuesta —tan técnica como políticamente disruptiva— consiste en que el gobierno estatal adquiera la deuda que hoy está en manos de tenedores privados, para reestructurarla bajo condiciones más favorables y liberar a los municipios de esa carga asfixiante.

No es menor. Significa arrebatarle a los mercados financieros un negocio de largo plazo y devolver margen de maniobra a los ayuntamientos. Significa, también, que el Estado asuma un rol activo donde antes predominaba la lógica de la intermediación privada.

La reacción de la oposición era previsible. PAN y PRI cuestionan costos, sospechan intenciones y lanzan preguntas que, en el fondo, evitan una más incómoda: ¿quién creó el problema? Porque el debate no puede aislarse del origen. Fueron justamente esos grupos políticos los que, en su momento, avalaron o diseñaron los mecanismos que hoy mantienen atados a los municipios.

El argumento de que “le costará caro al Estado” merece matices. ¿Más caro que seguir transfiriendo recursos durante años a esquemas financieros que ya se han cobrado varias veces? ¿Más oneroso que perpetuar la dependencia de los municipios frente a contratos que no controlan? El costo real no está solo en pesos, sino en oportunidades perdidas.

Por supuesto, no hay soluciones mágicas. El rescate implica riesgos, exige transparencia y demanda una ejecución impecable. Pero también abre una posibilidad inédita: que los municipios recuperen capacidad de inversión, que el dinero público deje de alimentar inercias financieras y que la deuda deje de ser un instrumento de control político y económico.

Lo que realmente está en juego no es solo un esquema financiero, sino una forma de entender el poder. Durante años, la deuda fue utilizada como palanca de sometimiento: quien controla el flujo, controla la decisión. Desmontar ese modelo implica redistribuir poder hacia lo local, hacia los ayuntamientos, hacia la obra pública tangible.

Por eso incomoda. Porque rompe inercias. Porque exhibe excesos pasados. Y porque demuestra que, con orden y voluntad política, incluso los problemas más enraizados pueden enfrentarse.

La pregunta de fondo no es cuánto cuesta rescatar a los municipios. La pregunta es cuánto le ha costado a Veracruz no hacerlo antes.

Al tiempo.

[email protected]

X” antes Twitter: @LuisBaqueiro_mx

 

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Día Mundial del Libro

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Al Mtro. Juan Nicolás Callejas Roldán

Con inmodificable afecto

 

Poza Rica, Ver. (Vanguardia de Veracruz).- Qué bueno que este día se dedicó al libro, y tratando de impulsar la lectura debemos tener presente que los libros no muerden, hay que acercarnos a ellos, los libros nos cultivan, nos sensibilizan, nos orientan, nos preparan y nos aclaran la visión del mundo y de la vida; ¡¡cuántas frases sugestivas hay al respecto!!: “No leo para saber más, sino para ignorar menos”, “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”, “Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora” … “No lees porque no sabes o no sabes porque no lees”, “Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres”… Los libros nos enseñan que se puede aprender del pasado, que se puede soñar con el futuro, pero que se debe vivir en el presente. Un libro puede sintetizar una época y develar el alma de una sociedad.

Aprovecho este Día del Libro para prestigiar la imagen de un célebre escritor que a través de la historia arbitrariamente es juzgado, me refiero a Nicolás Maquiavelo, quien fue diplomático, filosofo, político y escritor florentino, fundamentalmente en el renacimiento y considerado el padre de la ciencia política moderna, su obra más brillante fue “El Príncipe”; actualmente a este gran personaje algunos lo identifican como un hombre perverso, sin escrúpulos, nada de eso es cierto. El analizó el poder realista, separando la política de la moral tradicional; le adjudican la frase “El fin justifica los medios”, frase que nunca escribió. Por esta razón, entre otras, debemos leer para no decir lo que otros dicen, que, aunque se repita mil veces, siempre será una mentira o una falsedad.

Ahora, en esta fecha, en este día dedicado a la cultura ¿Deseas que te recomendemos un libro? Con gusto lo haremos. Además de la Biblia y el Quijote de la Mancha, te agregamos: Un son que canta en el río, El Corazón de Piedra Verde, Siddhartha, Sinuhé el egipcio, El llano en llamas, El principito, Más cornadas da el hambre, Casi el paraíso, Los renglones torcidos de Dios, El padrino, El casco de botella y, por supuesto, a esta breve sugerencia agregamos, La Historia de Alois Walterio (Un enlace con la vida extraterrestre) de mi autoría.

¿Quieres leer un libro y no lo tienes?

Festejemos el Día del Libro haciéndotelo llegar, sólo por este día, felicidades a todos los escritores y a todas las editoras.

 

Cordialmente

Rafael Martínez Zaleta

[email protected]

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