Nuestras Redes

Columnistas

Días de guardar

Publicado

-

Poza Rica, Ver. (Vanguardia de Veracruz).- Mucha gente católica se pregunta sin hallar respuesta alguna: ¿Cómo es posible que esta tradición se esté perpetuando por más de dos mil años?, ciertamente cualquier muerte o fallecimiento es respetable. Pero en este caso no fue cualquiera, murió el hijo de Dios. Y la fe de quienes se consideran cristianos ha ido conservando su imagen y enseñanzas a través de los siglos. Pero no tan sólo la religión ha mantenido vigentes estos sucesos, ¡no! Las leyes de aquel entonces -particularmente del imperio romano- hacen referencia a la vida de quien se decía hijo de Dios. Y los escribientes y los jefes de los escribientes, que fueron ajenos a los hechos y circunstancias, lo dejaron asentado. Pueblos hubo que persiguieron con feroz crueldad a los llamados “nazarenos” y con el tiempo se convirtieron al cristianismo.

Ignacio Burgoa Orihuela, unos de los juristas más creativos y estudiosos del derecho en nuestro país, en su extraordinario ensayo “El juicio de Cristo”, muestra ante nosotros el escenario y los principales actores que participaron en la persecución y muerte de quien con su sola presencia en este mundo dio origen a una nueva era. El maestro Burgoa Orihuela hace una semblanza y puntualiza que no todos los jerarcas religiosos estaban en contra de Cristo.

Los había, que lejos de estarlo, simpatizaban con él, éste era el caso de Nicodemus y José de Arimatea, entre otros miembros del Sanhedrín o Consejo Supremo. En su meticulosa investigación va conjuntando a la defensa, testigos de cargo, fiscales y jueces, algunos más conocidos que otros. Pero todos y cada uno desempeñando el papel que históricamente les corresponde. Ubica por principio el tiempo y el lugar. La situación del país invadido por el imperio romano. La vigencia de las leyes hebreas (eminentemente de origen religioso).

La costumbre como fuente del derecho y el derecho romano, que mucho tuvieron que ver para imponerle al acusado, primero el delito y posteriormente la inexorable sentencia.

Nunca en la historia de la humanidad ha existido un juicio tan importante, tan injusto y tan cruel como el que se llevó a cabo en el año 33 de nuestra era actual. Nunca un indiciado ha sido humillado y bestialmente golpeado como lo fue el oriundo de Belém. Nunca la insensatez de dos leyes de diferentes naciones, al mismo tiempo, se han ensañado tanto aplicando la máxima pena por supuestos cargos contra una persona indefensa.

Antes y después de la muerte de Cristo causaron mucha extrañeza varios acontecimientos. Habiendo ordenado el arresto, ¿por qué el Consejo Supremo se había reunido de noche para inculpar a Jesús llamado el Cristo, si legalmente de noche no debía reunirse?, ¿por qué convocar a sus 71 miembros, si en la casa de Caifás no cabían?, ¿por qué un interrogatorio privado, si éste debería de ser público? El procurador Poncio Pilato se negaba a ser el acusador o el juez de Jesús. “No hallo delito en este hombre”, se expresaba. Peor aún, pues estando en el tribunal, su mujer Claudia Prócula le mandó decir: “No te metas con ese hombre, porque es un Santo, y anoche tuve un sueño horrible por causa de él…”. A la hora de su muerte desde el mediodía, hasta las tres de la tarde todo el entorno se cubrió de tinieblas y la tierra comenzó a temblar, muchos decían: “verdaderamente este hombre era hijo de Dios”. Las últimas palabras que pronunció Jesucristo tuvieron un profundo y mayúsculo sentido de la piedad y la reconciliación de los hombres con Dios:

¡Perdónalos, Señor!, porque no saben lo que hacen.

Un mensaje desesperado envuelto en un clamor incomprensible: ¡Dios mío!, ¡Dios mío!, ¿por qué me has abandonado? Y una resignación absoluta, llena de inquebrantable fe: ¡Padre!, en tus manos encomiendo mi espíritu.

El Día de la Resurrección, uno de los más importantes en la historia de Cristo, algunas mujeres visitaron el sepulcro y fueron recibidas por un ángel, quien les informó de la resucitación y las conminó a que divulgaran la noticia entre sus discípulos. De esta suerte se cumplía lo que las Santas Escrituras decían: Heriré al pastor y las ovejas del rebaño se dispersarán. Por lo que Jesús agregaba: “Pero, cuando resucite, iré delante de ustedes a Galilea”.

E-mail: [email protected]

Atención Ciudadana

Por este medio de contacto directo podrás realizar reportes o sugerencias.
Por Whatsapp: Whatsapp
Correo: [email protected]

Columnistas

MERECIDO RECONOCIMIENTO

Publicado

-

Xalapa, Ver.- (Vanguardia de Veracruz).- Tengo veinte años trabajando en el palacio de gobierno y nunca vi, ni supe que un gobernador en su mandato le haya dado un mantenimiento formal y adecuado.

Siempre que se acercaban las fiestas Patrias el Palacio se pintaba con los colores que a cada gobernante se le ocurría y me atrevo a decir, salvo que alguien me desmienta, que esta es la primeva vez en toda su historia que se le da mantenimiento preventivo, correctivo y predictivo, es decir integral en todas sus formas y aspectos hasta en sus mínimos detalles.

Y hago este comentario porque me resisto a pertenecer a aquellos “Que son muy buenos para ver lo malo, pero muy malos para ver lo bueno”.

La gobernadora de Veracruz como todos los seres humanos puede tener errores, pero también aciertos y muy atinados, y no pretendo hacer ninguna defensa, ella no necesita defensa, sencillamente trato de darle el lugar que en algunas cosas a pulso se ha ganado.

Efectivamente, hay unas áreas en palacio de gobierno que durante muchos años se encontraron en total abandono y una de ellas es la Sala Carranza, en situación similar se encuentra el área de Recursos Humanos y oficinas adjuntas, donde las grietas, el polvo y la ruptura de lámparas son el pan de cada día; ¿Hay que esperar?, esperar que el techo se derrumbe y se presente una tragedia?… o será que se pueda tapar el pozo antes de que el niño se ahogue?

A veces nuestras tendencias políticas o maneras de pensar nos hacen expresar juicios con mucha crudeza, pero… ¿Qué sucedería si esas voces que censuran con Tanta enjundia, tuvieran un familiar cercano laborando en palacio y llegare a pasar una desgracia por la falta de mantenimiento, como Dios no lo quiera pudiera suceder?

La gobernadora, amén de la remodelación y mantenimiento de varios edificios, ha impulsado proyectos prioritarios en infraestructura vial, educativa, administrativa y edificios públicos entre otros; y por estas razones comparto la justa y merecida iniciativa de mis compañeros, para que uno de estos espacios rehabilitados lleve el nombre de nuestra gobernadora; el nombre de quien con estas medidas preventivas tal vez esté evitando una desgracia; Que lleve el nombre de quien se esmera por darle brillantez al edificio público más importante del estado, el mismo que durante muchas décadas, se halló en el descuido, en la dejadez y el abandono.

Rafael Martínez Zaleta

[email protected]

Atención Ciudadana

Por este medio de contacto directo podrás realizar reportes o sugerencias.
Por Whatsapp: Whatsapp
Correo: [email protected]
Continuar Leyendo

Columnistas

Ordenar para invertir: Rocío Nahle

Publicado

-

Ordenar para invertir: Rocío Nahle

En la administración pública, pocas decisiones son tan visibles como la compra de activos, pero pocas son tan determinantes como la depuración de lo que ya no sirve.

No es minúsculo el reto que se ha planteado la gobernadora Rocío Nahle García, porque no es solo una política de ajuste, sino en sostenerla en el tiempo.

El proyecto lo tiene claro: ordenar el presente es, en el fondo, una forma de financiar el futuro.

“Llegamos a ordenar” y “orden, orden, orden”, han sido las frases más enunciadas de la primera mujer gobernadora.

Y en #Veracruz, ambas rutas están ocurriendo al mismo tiempo y revelan una lógica de gobierno que va más allá de la simple adquisición: una reestructura basada en eficiencia y disciplina financiera.

Por ello, mientras Rocío Nahle incorpora helicópteros, ambulancias, pipas y equipo especializado para atender emergencias, seguridad y servicios públicos, también reconoce un problema estructural acumulado durante años: miles de vehículos inservibles, abandonados o convertidos en chatarra que, lejos de representar patrimonio, generan gasto constante.

La normativa obliga a mantener aseguradas estas unidades y cubrir obligaciones fiscales como la tenencia, aun cuando no estén en operación. Es decir, el gobierno paga por activos que no sirven.

Y es ahí donde la disciplina financiera deja de ser discurso y se convierte en acción: identificar el problema, cuantificarlo y tomar decisiones para eliminar esa carga.

La ruta elegida —dar de baja estos bienes con autorización del Congreso y llevarlos a subasta— no sólo limpia inventarios, también libera recursos. Es una medida que, en términos administrativos, implica pasar de un modelo de acumulación pasiva a uno de gestión activa del patrimonio público.

Hoy en #Veracruz se puede observar una lógica, que gobernar también es ordenar lo que nadie quiso atender.

 

Atención Ciudadana

Por este medio de contacto directo podrás realizar reportes o sugerencias.
Por Whatsapp: Whatsapp
Correo: [email protected]
Continuar Leyendo

Columnistas

El rescate que incomoda: deuda, poder y memoria corta

Publicado

-

El rescate que incomoda: deuda, poder y memoria corta

Astrolabio Político

Por: Luis Ramírez Baqueiro

Quien nada arriesga, nada tiene derecho a esperar”. – Friedrich von Schiller.

En #Veracruz, la historia financiera reciente no se explica sin un capítulo que todavía duele: la bursatilización de las participaciones federales municipales. Un mecanismo vendido como solución inmediata, pero que terminó convirtiéndose en una camisa de fuerza para 199 ayuntamientos. Hoy, ese pasado regresa al centro del debate, no por nostalgia, sino por la decisión de la gobernadora Rocío Nahle García de desmontar —de una vez por todas— uno de los engranajes más perversos de la ingeniería financiera estatal.

Conviene recordar el origen. Bajo el gobierno de Fidel Herrera Beltrán y operado con precisión quirúrgica durante la administración de Javier Duarte de Ochoa, el esquema de bursatilización ofreció a los municipios liquidez inmediata a cambio de comprometer ingresos futuros. Era, en términos simples, hipotecar el mañana para sobrevivir el presente. El problema no fue solo el instrumento financiero, sino el contexto: opacidad, tasas elevadas y una cadena de intermediarios que hicieron de la deuda un negocio redondo.

Los resultados están a la vista: ayuntamientos que, en muchos casos, ya pagaron dos veces el valor original del crédito y siguen atrapados en una espiral que limita su capacidad de inversión. Calles sin pavimentar, servicios deficientes y presupuestos atados a decisiones tomadas hace más de una década. Esa es la herencia real de la “ingeniería financiera” que hoy algunos pretenden olvidar.

Ahí es donde entra la actual administración estatal. Lo que está en marcha no es una ocurrencia ni un acto de voluntarismo político: es una estrategia integral de saneamiento. Desde el inicio de su gestión, Nahle García apostó por una premisa elemental pero poco practicada: no gastar más de lo que se tiene. Bajo ese principio se han implementado medidas que, aunque poco espectaculares, resultan estructurales: depuración de nómina, eliminación de “aviadores”, disciplina presupuestal, revisión de pasivos y renegociación de intereses.

Pero el punto de quiebre está en el siguiente paso: intervenir en el esquema de bursatilización municipal. La propuesta —tan técnica como políticamente disruptiva— consiste en que el gobierno estatal adquiera la deuda que hoy está en manos de tenedores privados, para reestructurarla bajo condiciones más favorables y liberar a los municipios de esa carga asfixiante.

No es menor. Significa arrebatarle a los mercados financieros un negocio de largo plazo y devolver margen de maniobra a los ayuntamientos. Significa, también, que el Estado asuma un rol activo donde antes predominaba la lógica de la intermediación privada.

La reacción de la oposición era previsible. PAN y PRI cuestionan costos, sospechan intenciones y lanzan preguntas que, en el fondo, evitan una más incómoda: ¿quién creó el problema? Porque el debate no puede aislarse del origen. Fueron justamente esos grupos políticos los que, en su momento, avalaron o diseñaron los mecanismos que hoy mantienen atados a los municipios.

El argumento de que “le costará caro al Estado” merece matices. ¿Más caro que seguir transfiriendo recursos durante años a esquemas financieros que ya se han cobrado varias veces? ¿Más oneroso que perpetuar la dependencia de los municipios frente a contratos que no controlan? El costo real no está solo en pesos, sino en oportunidades perdidas.

Por supuesto, no hay soluciones mágicas. El rescate implica riesgos, exige transparencia y demanda una ejecución impecable. Pero también abre una posibilidad inédita: que los municipios recuperen capacidad de inversión, que el dinero público deje de alimentar inercias financieras y que la deuda deje de ser un instrumento de control político y económico.

Lo que realmente está en juego no es solo un esquema financiero, sino una forma de entender el poder. Durante años, la deuda fue utilizada como palanca de sometimiento: quien controla el flujo, controla la decisión. Desmontar ese modelo implica redistribuir poder hacia lo local, hacia los ayuntamientos, hacia la obra pública tangible.

Por eso incomoda. Porque rompe inercias. Porque exhibe excesos pasados. Y porque demuestra que, con orden y voluntad política, incluso los problemas más enraizados pueden enfrentarse.

La pregunta de fondo no es cuánto cuesta rescatar a los municipios. La pregunta es cuánto le ha costado a Veracruz no hacerlo antes.

Al tiempo.

[email protected]

X” antes Twitter: @LuisBaqueiro_mx

 

TE RECOMENDAMOS LEER:

Rocío Nahle anuncia plan para liquidar deuda de bursatilización en municipios de Veracruz

Atención Ciudadana

Por este medio de contacto directo podrás realizar reportes o sugerencias.
Por Whatsapp: Whatsapp
Correo: [email protected]
Continuar Leyendo

Tendencia